jueves, 11 de octubre de 2012


¿COMUNICACIÓN VS. INFORMACIÓN?


1. INTRODUCCIÓN.

Éste es un tema clave, pues se trata de aclarar una problemática añeja que seguimos arrastrando en el estudio de la Comunicación Humana:
  • El bien es la comunicación.
  • El mal es la información.

Existe una verdadera inquietud por aclarar estos dos conceptos, sus semejanzas y diferencias. Aclarando este problema habremos avanzado bastante hacia la solución tan anhelada y buscada por todos los interesados en la profundización de la Comunicación Humana.

2. CONCEPTOS.

  • Comunicar viene del latín comunicare: significa compartir, poner en común algo, hacer saber una cosa.

  • Informar viene del latín informare: significa entrar, instruir, dar forma sustancial a una cosa, poner en forma, dar un aspecto o forma, crear; pero también representar, presentar, crear una idea o una noción.

Pero aquí falta lo que le da sentido a los dos conceptos anteriormente expuestos: Lo humano.

  • Humano viene del latín humanus: significa todo lo relativo al hombre y a la mujer o a la humanidad, propio de la persona como ser imperfecto.

En cuanto a todo lo relacionado a la Comunicación Humana, contamos con gran cantidad de información, la cual hemos estado desarrollando en este taller y lo seguiremos haciendo. Pero en lo referente a la Información Humana, solamente tenemos el presente tema para aclarar el concepto.

En la antigüedad, Tomás de Aquino, realizó un intento por definir el vocablo información, Para él, una mayor cantidad de información implicaba una mayor perfección y por lo tanto, mayor participación de la persona, es decir, una mayor interacción con la información significaba una ampliación del campo de conocimientos de las personas, y ello evidenciaba la función activa del sujeto.

Actualmente, la literatura especializada advierte acerca de la diversidad de definiciones que presenta el término información. Han Welish analizó 1516 definiciones, demostrando la carencia de un consenso entre los autores para hallar una definición única, formalmente reconocida o un concepto con enfoque generalizador.

3. CONCEPCIÓN TRADICIONAL.

Antonio Pasquali, venezolano, (seguidor de la Escuela de Frankfurt), en su libro “Sociología y Comunicación”publicado en 1966, presenta un enfoque en el cual distingue la relación de comunicación, de la relación de información, las cuales se pueden sintetizar en el siguiente cuadro:

COMUNICACIÓN
INFORMACIÓN


Es un fenómeno específicamente humano

  • Conlleva relaciones dialógicas o de intercambio de ideas.



  • Se da entre quienes tienen voluntad de igualarse.

  • Implica relaciones simétricas o entre iguales, una paridad de condiciones entre emisor y receptor.

  • Es democrática.
  • Libera.
  • Es bidireccional.

 Implica diferencias en las relaciones humanas

  • Conlleva relaciones de monólogo o alocución, sola- mente uno expresa sus ideas.

  • Institucionaliza al emisor al normar a su favor las posibilidades de emitir.
  • Implica la imposición de una determinada visión del mundo por lo que rechaza propo- siciones críticas del receptor.
  • Es autoritaria.
  • Enajena.
  • Es unidireccional.


Comunicación es, pues, término privativo de las relaciones interhumanas o entre personas éticamente autónomas, y se señala precisamente en el vínculo ético fundamental con el “otro”, con quien “necesito comunicarme”, “el estado de abierto” como apertura o aceptación de la alteridad en la interlocución (diálogo).

En este sentido, comunicación la define como el intercambio de mensajes con posibilidades de retorno entre polos igualmente dotados del máximo coeficiente de comunicabilidad” e información como “el envío de mensajes sin posibilidad de retorno entre un polo E y un polo R.

De la oposición entre la comunicación y la información, Pasquali deriva un exhaustivo y demoledor ataque al carácter unilateral y masificador de los medios de comunicación, equivocadamente llamados de comunicación de masas. Según Pasquali “solamente la relación de información admite a rigor el uso de la expresión medios de masas, pues únicamente la preponderancia de interrelaciones informativas se torna masificante” en cuanto a “la relación de comunicación limitada que está al nivel del diálogo entre polos bivalentes”.

4. PROBLEMÁTICA
La problemática entre comunicación e información, como contrarios y contradictorios, que hemos venido arrastrado en el campo de la Comunicación Humana, creemos que se derivó de:
  • La mala interpretación de los conceptos de comunicación e información, sobre todo del último.  Algunos teóricos vieron en la Información el “dar forma”, esto es, el conducir, moldear, manipular la conciencia del receptor. Así, la información se convirtió en sinónimo de verticalidad, autoritarismo, ideología y poder al servicio del Estado y de su clase hegemónica (la burguesía).
  • La concepción de información basada en los medios de comunicación masiva en los años 60s, donde era más que evidente la comunicación unidireccional y el control de los monopolios por empresas privadas, sin posibilidad de retroalimentación o diálogo. Esta idea simplemente se aplicó a la comunicación interpersonal, pasando por alto a la comunicación intrapersonal.
  • La no actualización del concepto de información.  No se comprendió ni se aceptó que está en todas partes, y aparece en las más diversas disciplinas. Ocurrió lo mismo que con el concepto de comunicación, pues los comunicólogos hemos creído y creemos que esta palabra solamente corresponde un uso exclusivo a nosotros. Pero los ingenieros, arquitectos físicos químicos, etc., la usan y la usarán legítimamente; esto ocurre por habernos olvidado que nuestro campo de estudios específico es la COMUNICACIÓN HUMANA y que aquí los conceptos tienen un significado específico.

Esta diversidad de enfoques y concepciones también se pudo deber, entre otras cosas, a que:
  • El ser humano, al desarrollar sus ideas, teorías y conceptos, está bajo la influencia de su experiencia personal en el campo del saber donde incursiona y, por tanto, presenta puntos de vista diferentes.
  • Los estudios se desarrollan en un tiempo, espacio y condiciones concretas, que imponen percepciones diferentes entre los sujetos.
  • Las diferencias en la intencionalidad o actitud implícita de las personas son específicas.

5. CONCEPCIÓN ACTUAL.

Para la comunicación humana es urgente una renovada concepción. Rescatarla y manejarla en su justo significado, ya que la información es parte vital de su proceso, y sin ella no se podría sustentar ninguna práctica comunicativa, y mucho menos una real Teoría de la Comunicación Humana.

Wojciech Zurek nos dice que hasta épocas recientes, se consideraba la Información como mera estadística en un universo material y tangible que existía más allá del territorio gobernado por las leyes de la física y con las cuales era esencialmente incompatible. Este punto de vista es actualmente obsoleto.

Blauber (Diccionario marxista de Filosofía) nos señala: “Al interpretar el conocimiento como uno de los tipos de procesos de información, esta teoría abre nuevas vías para solucionar problemas filosóficos tan importantes como el de la idealidad de la conciencia, el de reflexión como propiedad universal de la materia, el del pensamiento como función de la materia altamente organizada, etc.”.

Guillermo Tenorio Herrera afirma que en cada elemento o aspecto de la Comunicación tiene o cuenta con Información, sólo que ésta recibe un tratamiento específico o singular en cada caso.

Para los efectos del estudio de la comunicación humana, a la información se le debe considerar fuera de toda relación y vinculación con la cibernética (ciencia de la comunicación y el control) y la electrónica; la esencia de los fenómenos sociales impide analizarlos desde la óptica de las disciplinas antes citadas, pues la transpolación, tal cual, no es válida para los procesos humanos, aunque algunos de sus elementos los hemos usado, pero dándoles la interpretación y aplicación debida.

De lo expuesto, se deduce que existe una dualidad de planos de existencia de la información, uno como entidad subjetiva que se genera en la mente de las personas y otro, con una existencia objetiva, en el cual se percibe la información cuando se plasma en algún soporte o se trasmite en un proceso de comunicación. Entre los diferentes planos existe una interrelación dialéctica. En consecuencia, la comunicación consiste en un proceso en el cual se transmite y recibe información.

Debemos destacar que la información, en lo psicosocial, es producto de la aptitud intelectual y el razonamiento del ser humano: es un factor vital e indispensable, tanto para el individuo como para la sociedad; para la comunicación intrapersonal, interpersonal, grupal, colectiva y masiva.

Pero también tiene sus riesgos, pues cuando la comunicación es informativa, se está entendiendo que es formativa, pero también puede ser deformativa. Expresado en palabras del profesor Couffignal: “La acción del hombre sobre el hombre se hace por comunicación de informaciones”.

Entiéndase que la comunicación es el Proceso Totalizador. La información está en forma real o en potencia en el flujo impactante que circula en dicho proceso. Cierto que la información está relacionada con el Mensaje, pero va más allá; se localiza también en la cualidad que tienen, en un momento dado, el emisor, el mensaje, el perceptor, y en general, todo el proceso, ya que la Información no existe ni tiene sentido mientras que el emisor no tenga una falta o duda de propósito, el mensaje no cuente con el tratamiento adecuado y el perceptor no tenga una falta o duda perceptiva que acepte y asimile ese flujo impactante.

La interacción humana, si se hace sin una carga informativa significativa se torna en un proceso comunicativo de lugares comunes, sin modificación alguna del emisor y del perceptor, en una relación monótona. Por eso García Muriel (“la comunicación, una experiencia de vida”, UIA, Plaza y Valdés, 2003) Nos dice que hay diferentes niveles en la comunicación que varían dependiendo de nosotros mismos y del momento, la situación y la persona con la que nos comunicamos: Nivel 1: Comunicación impersonal. Nivel 2: Comunicación superficial. Nivel 3: Comunicación personal. Nivel 4: Comunicación profunda. De aquí se desprende que existan también distintos niveles de información.

Por ejemplo, un alumno que cursa los distintos grados formativos, en realidad está cursando distintos niveles informativos, o mejor dicho, de “comunicación informativa”, que hipotéticamente se va saturando conforme avanza. Si el alumno repitiera una y otra vez el mismo nivel o grado informativo, llegaría en un proceso simple de comunicación, puesto que la información se va o desaparece, pera la comunicación sigue. En otras palabras, toda Información es Comunicación, pero no toda Comunicación es Información.

6. CONCLUSIÓN.

La comunicación y la información son fenómenos ligados, son como hermanos siameses que comparten el corazón y depende el uno del otro. Así, comunicación e información son dos aspectos de la totalidad de una sociedad.   La sociedad no puede ser tal sin la comunicación y no puede transformarse sin la información. Ambos conceptos no pueden separarse del estudio de la sociedad global.

Terminaremos citando algunas reflexiones de Bernard Miége (Las etapas del pensamiento comunicacional, 1993). Nos dice que “…la información y la comunicación tienen sus destinos unidos…”. También dice “En este contexto, más que nunca, la comunicación no se opone a la información sino que la prolonga; las dos nociones son con frecuencia indisociables; y las criticas hechas a una…, valen igualmente para la otra”.


PRACTICA 1. Teoría del Caos y la Información a través del cuento:

“La luz es como el agua”
 

Objetivos: Que los participantes: • Reflexionen sobre las diferencias que hay entre la comunicación y la información. A la primera se le considera como el acto de relacionarse entre dos o más sujetos, que evocan en común un significado, y a la información se le considera como el conjunto de mecanismos que nos permiten retomar datos del ambiente y estructurarlos de una forma determinada, que sirva de guía para actuar.
 • Llegar a identificar a la información, la comunicación, la entropía y el caos a través de la lectura y análisis del cuento “La luz es como el agua” del famoso escritor Gabriel García Márquez, donde se llegan a mostrar metafóricamente estos conceptos.
 • Reconocer dentro del cuento que la comunicación y la información son dos aspectos de la totalidad de una sociedad. Que la sociedad no puede ser tal sin la comunicación y no puede transformarse sin la información. Ambos conceptos no pueden separarse del estudio de la sociedad global.
 Descripción de los objetivos: Los participantes harán una lectura previa donde deben identificar, dentro del cuento, ¿cuándo se presenta el flujo de información y el proceso comunicativo? El cual se explica en el libro del Taller de comunicación I.
Cada uno de los participantes seleccionará los principales pasajes del cuento “La luz es como el agua” de García Márquez, para observar y aplicar las posibles diferencias que haya entre la comunicación y la información.
 Que reconozca cuándo se presenta el caos y cuando el orden, y dónde está el espacio donde se da el control al interior del cuento. Considerando que muchos de los pasajes están empatados al orden y el caos. A la entropía (desorden) y a la negaentropia (orden).
 A través del cuento y su análisis, podemos explicarnos cuándo se presenta el acto y cuándo el producto de las relaciones que nos evocan los distintos pasajes entre los sujetos y el ambiente o figuras. Y tener que recurrir a explicarnos el caos, al considerar que es una conducta de un sistema complejo que aparece como impredecible y falsamente como aleatorio, cuando en realidad tiene un patrón profundo.
 Que en el caso del caos hay algo extraordinariamente sensible a los pequeños cambios en las condiciones iniciales. Por ejemplo, el agua en flujo turbulento y las nubes de una tormenta son caóticas: tienen un principio profundo. A primera vista no muestran aparente orden alguno, pero si se supiera cabalmente el sistema que lo rige y las condiciones iniciales, sería previsible y describible.
También, tendrán que reconstruir algunos momentos de las acciones que el autor del cuento diseñó, a partir de los datos del medio ambiente, en que se lleva a cabo el cuento y los deseos de identificar los objetivos expuestos por el escritor y así entenderlos.
 Al término del ejercicio, cada participante subirá sus resultados a su blog donde describirá lo que encontró, junto con sus conclusiones.
 La luz es como el agua Cuento: 
[Texto completo] de Gabriel García Márquez.
 En Navidad los niños volvieron a pedir un bote de remos. -De acuerdo -dijo el papá, lo compraremos cuando volvamos a Cartagena. Totó, de nueve años, y Joel, de siete, estaban más decididos de lo que sus padres creían. -No -dijeron a coro-. Nos hace falta ahora y aquí. -Para empezar -dijo la madre-, aquí no hay más aguas navegables que la que sale de la ducha. Tanto ella como el esposo tenían razón. En la casa de Cartagena de Indias había un patio con un muelle sobre la bahía, y un refugio para dos yates grandes. En cambio aquí en Madrid vivían apretados en el piso quinto del número 47 del Paseo de la Castellana. Pero al final ni él ni ella pudieron negarse, porque les habían prometido un bote de remos con su sextante y su brújula si se ganaban el laurel del tercer año de primaria, y se lo habían ganado.
Así que el papá compró todo sin decirle nada a su esposa, que era la más reacia a pagar deudas de juego. Era un precioso bote de aluminio con un hilo dorado en la línea de flotación. -El bote está en el garaje -reveló el papá en el almuerzo-.
El problema es que no hay cómo subirlo ni por el ascensor ni por la escalera, y en el garaje no hay más espacio disponible. Sin embargo, la tarde del sábado siguiente los niños invitaron a sus condiscípulos para subir el bote por las escaleras, y lograron llevarlo hasta el cuarto de servicio. -Felicitaciones -les dijo el papá ¿ahora qué? -Ahora nada -dijeron los niños-. Lo único que queríamos era tener el bote en el cuarto, y ya está. La noche del miércoles, como todos los miércoles, los padres se fueron al cine. Los niños, dueños y señores de la casa, cerraron puertas y ventanas, y rompieron la bombilla encendida de una lámpara de la sala. Un chorro de luz dorada y fresca como el agua empezó a salir de la bombilla rota, y lo dejaron correr hasta que el nivel llego a cuatro palmos. Entonces cortaron la corriente, sacaron el bote, y navegaron a placer por entre las islas de la casa.
Esta aventura fabulosa fue el resultado de una ligereza mía cuando participaba en un seminario sobre la poesía de los utensilios domésticos. Totó me preguntó cómo era que la luz se encendía con sólo apretar un botón, y yo no tuve el valor de pensarlo dos veces. -La luz es como el agua -le contesté: uno abre el grifo, y sale. De modo que siguieron navegando los miércoles en la noche, aprendiendo el manejo del sextante y la brújula, hasta que los padres regresaban del cine y los encontraban dormidos como ángeles de tierra firme. Meses después, ansiosos de ir más lejos, pidieron un equipo de pesca submarina. Con todo: máscaras, aletas, tanques y escopetas de aire comprimido. -Está mal que tengan en el cuarto de servicio un bote de remos que no les sirve para nada -dijo el padre-. Pero está peor que quieran tener además equipos de buceo.
-¿Y si nos ganamos la gardenia de oro del primer semestre? -dijo Joel. -No -dijo la madre, asustada-. Ya no más. El padre le reprochó su intransigencia. -Es que estos niños no se ganan ni un clavo por cumplir con su deber -dijo ella-, pero por un capricho son capaces de ganarse hasta la silla del maestro. Los padres no dijeron al fin ni que sí ni que no. Pero Totó y Joel, que habían sido los últimos en los dos años anteriores, se ganaron en julio las dos gardenias de oro y el reconocimiento público del rector. Esa misma tarde, sin que hubieran vuelto a pedirlos, encontraron en el dormitorio los equipos de buzos en su empaque original. De modo que el miércoles siguiente, mientras los padres veían El último tango en París, llenaron el apartamento hasta la altura de dos brazas, bucearon como tiburones mansos por debajo de los muebles y las camas, y rescataron del fondo de la luz las cosas que durante años se habían perdido en la oscuridad.
 En la premiación final los hermanos fueron aclamados como ejemplo para la escuela, y les dieron diplomas de excelencia. Esta vez no tuvieron que pedir nada, porque los padres les preguntaron qué querían. Ellos fueron tan razonables, que sólo quisieron una fiesta en casa para agasajar a los compañeros de curso. El papá, a solas con su mujer, estaba radiante. -Es una prueba de madurez -dijo. -Dios te oiga -dijo la madre. El miércoles siguiente, mientras los padres veían La Batalla de Argel, la gente que pasó por la Castellana vio una cascada de luz que caía de un viejo edificio escondido entre los árboles. Salía por los balcones, se derramaba a raudales por la fachada, y se encauzó por la gran avenida en un torrente dorado que iluminó la ciudad hasta el Guadarrama. Llamados de urgencia, los bomberos forzaron la puerta del quinto piso, y encontraron la casa rebosada de luz hasta el techo.
El sofá y los sillones forrados en piel de leopardo flotaban en la sala a distintos niveles, entre las botellas del bar y el piano de cola y su mantón de Manila que aleteaba a media agua como una mantarraya de oro. Los utensilios domésticos, en la plenitud de su poesía, volaban con sus propias alas por el cielo de la cocina. Los instrumentos de la banda de guerra, que los niños usaban para bailar, flotaban al garete entre los peces de colores liberados de la pecera de mamá, que eran los únicos que flotaban vivos y felices en la vasta ciénaga iluminada. En el cuarto de baño flotaban los cepillos de dientes de todos, los preservativos de papá, los pomos de cremas y la dentadura de repuesto de mamá, y el televisor de la alcoba principal flotaba de costado, todavía encendido en el último episodio de la película de media noche prohibida para niños.
Al final del corredor, flotando entre dos aguas, Totó estaba sentado en la popa del bote, aferrado a los remos y con la máscara puesta, buscando el faro del puerto hasta donde le alcanzó el aire de los tanques, y Joel flotaba en la proa buscando todavía la altura de la estrella polar con el sextante, y flotaban por toda la casa sus treinta y siete compañeros de clase, eternizados en el instante de hacer pipí en la maceta de geranios, de cantar el himno de la escuela con la letra cambiada por versos de burla contra el rector, de beberse a escondidas un vaso de brandy de la botella de papá.
Pues habían abierto tantas luces al mismo tiempo que la casa se había rebosado, y todo el cuarto año elemental de la escuela de San Julián el Hospitalario se había ahogado en el piso quinto del número 47 del Paseo de la Castellana. En Madrid de España, una ciudad remota de veranos ardientes y vientos helados, sin mar ni río, y cuyos aborígenes de tierra firme nunca fueron maestros en la ciencia de navegar en la luz.


Información:
* En Navidad los niños volvieron a pedir un bote de remos
* El bote está en el garaje
* En el garaje no hay más espacio disponible
* La luz es como el agua -le contesté: uno abre el grifo, y sale
* La escuela de San Julián el Hospitalario se había ahogado en el piso quinto del número 47 del Paseo de la Castellana.
Comunicación: 
*    *De acuerdo, dijo el papá
*    *Para empezar, dijo la madre
*    *No, dijeron a coro
*    *Felicitaciones -les dijo el papá
Entropía:
*Salía por los balcones, se derramaba a raudales por la fachada, y se encauzó por la gran avenida en un torrente dorado que iluminó la ciudad hasta el Guadarrama. Llamados de urgencia, los bomberos forzaron la puerta del quinto piso, y encontraron la casa rebosada de luz hasta el techo.
Caos:
*El sofá y los sillones forrados en piel de leopardo flotaban en la sala a distintos niveles, entre las botellas del bar y el piano de cola y su mantón de Manila que aleteaba a media agua como una mantarraya de oro. Los utensilios domésticos, en la plenitud de su poesía, volaban con sus propias alas por el cielo de la cocina. Los instrumentos de la banda de guerra, que los niños usaban para bailar, flotaban al garete entre los peces de colores liberados de la pecera de mamá, que eran los únicos que flotaban vivos y felices en la vasta ciénaga iluminada.
Flujo de información y proceso comunicativo: 
*    *El proceso comunicativo, en los diálogos del cuento.
*    *El flujo de información, en las explicaciones que se dan del fenómeno.

  UNIDAD 2: Concepto y características 

de la comunicación y de la información.